Zapata
Base de datos del Instituto Pro Veteranos de la Revolución del Sur

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Título

Entrevista de Vázquez Salazar, David

Fecha

8 de marzo de 1975

Identificador

PHO-Z/1/95

Oral History Item Type Metadata

Interviewee

Vázquez Salazar, David

Edad

76 años

Facción

Zapatista

Grado militar / ocupación

Soldado

Birth Date

1899

Interviewer

Laura Espejel y Salvador Rueda

Location

Amacuzac, Mor.
Tlaquiltenan-go, Morelos

Duración

06:51 min.

Fecha de entrega

17-Aug-16

Transcription

ENTREVISTA AL SOLDADO DAVID VAZQUEZ SALAZAR (DV) EN TLAQUILTENANGO, MORELOS EL 8 DE MARZO DE 1975, REALIZADA POR SALVADOR RUEDA (SR) Y LAURA ESPEJEL (LE). PHO-Z/1/95, págs. 24-28. 

Originario de Amacuzac, Morelos, nació en 1899. 

Su madre y mujeres del pueblo aprehendidas y deportadas a Cuernavaca y la ciudad de México.

LE: ¿Cómo fue que se incorporó su papá, o con quién se incorporó. ¿No?

DV: Mi padre se incorporó con el general Saavedra, se fue a la Revolución.

SR: ¿En qué año?

DV: Se fue el año… ’12.

SR: ¿En ’12?

DV: El año ‘12 se fue, al siguiente año de que se levantó Zapata se fue él, y el, y ’13 fueron las levas.

SR: Mjm.

DV: Entonces fue cuando se llevaron a mi madre, y al llevarse a mi madre no nos  podíamos quedar demparados [desamparados], pequeños.

SR: Se fueron con ella.

DV: Tuvimos que seguirla.

LE: Nos podría explicar...

DV: Ya entonces al seguirla ya íbamos prisioneros también nosotros.

SR: Sí.

DV: Sí, porque tenían que mantenernos también, sí; ya estuvimos encerrados allí en Cuernavaca, y de Cuernavaca a México.

LE: ¿Nos podría explicar en qué forma es como llegó la leva a San Gabriel, llevándose no solamente a su madre sino que nos decía que se llevó a otras mujeres...?

DV: 25 mujeres, puras mujeres revolucionarias.

LE: ¿En qué forma llegaron o cómo llegaron sacándolos?

DV: Nomás que llegaron y “¡Vámonos!”, ya, como cualquier hombre que van agarrar prisionero, y “Camine por aquí, camínele”. “No, que…”. “Ánde…”; y pues las ollitas de comida se quedaron en la lumbre.

LE: ¿Y había más familias en San Gabriel, o…

DV: No.

LE: …únicamente esas 25 mujeres?

DV: No, no, si había más, pero como esas 25, sus señores eran los únicos que andaban afuera.

SR: Ajá.

DV: Los demás ´taban [estaban] en sus trabajos.

SR: Seguían trabajando en la hacienda.

DV: Seguían trabajando, pero no podían mortificar a las otras familias. Sus esposos se fueron a la Revolución, y pa´ ver si se venían quisieron hacerlas presas: “¡Ah!, agarraron a mi señora, voy pa´ dentro”.

LE: ¿Y quién se las llevó?, ¿Flavio Maldonado?

DV: Flavio Maldonado. Primero echó la leva de hombres, porque no nomás mujeres, levas de hombres en todo el estado echaron leva, se los llevaban prisioneros. Allí echaron las levas de hombres, y los amontonaron allí, dentro de la hacienda, en el purgar. Cuando Dios amaneció, amaneció el realito sitiado, y otros entraron a sacarlos, a sacar, a buscar, ahí ya que los tenían todos allí,  ´tons se dio cuenta el amo de la hacienda, y baja y le habla al jefe que por qué se iba a llevar su gente. “Pues porque sí, porque los necesitaba el gobierno”. “¿Y quién me va a trabajar mis tierras?, ¿ustedes van a venir a trabajar mis tierras?”. “Además que  ahí está el general, vaya a ver al general”. Ya se vino a Puente de Ixtla a ver al general, [la anulación], lo arregló. El gobierno casi estaba al mando de los hacendados, eran los dueños y señores, ¿sí?, eran los que dominaban la situación los hacendados; el gobierno era como un guardián de los hacendados, un guardián [min. 50:00] de los hacendados. Y ya los dejaron libres, se fueron a sus trabajos, ya le digo, como a las once fueron a sacar a las mujeres, denunciadas por los mismos voluntarios de allí.

SR: Ajá.

DV: Que sabían quiénes...

SR: Se habían ido.

DV: Se habían ido. “Llévense a sus señoras”, no se andaban metiendo en cualquier casa, así pusieron los mismos voluntarios esos [que] se andaban quejando.

LE: ¿De su casa nada más su papá se había incorporado con los…

DV: Nada más.

LE: …zapatistas?

DV: Nada más. Y después se fue mi hermano pero...

LE: Pero ya es otra ...

DV: El mayor que yo, ése todavía no se iba cuando nos llevaron, nos agarraron, nos sacaron de la casa. El andaba en la calle por allá. Así es que cuando llegó a la casa ya no nos encontró allí, llegó de la calle, no nos encontró, y entonces los vecinos le dicen: “Vete, escóndete pues, porque ya se llevaron a tú mamá y a tus hermanitos presos, porque tú papá pus´ anda afuera”; él lo que hizo, a esconder su pellejo, pa’l [para el] campamento, pa’llá con nuestro padre. ´Tons se jue, y una señora, que iban agarrar, hija de esa señora que tenía amistad con esos licenciados, a esa es a la que se iban a llevar, pero se les fue, la balacearon y no le hicieron nada, y se les chispó  como cualquier hombre. Entonces, al haberse ido, van y se llevan a mí mamá, sin culpa.

LE: ¿De Puente de Ixtla adónde los trasladaron los trasladaron a ustedes?

DV: A Cuernavaca.

LE: A Cuernavaca. ¿Y de ahí?

DV: A México, con toda la calma, ahí nos bajaron en Tacubaya, y como a las cuatro de la tarde pa´ ber llegado allá, llegamos como a las siete de la noche.

SR: ¿En Cuernavaca dónde los tuvieron?

DV: Ahí en el Palacio Cortés, abajo.

SR: En los sótanos.

DV: En los sótanos.

LE: ¿Qué tiempo los tuvieron a-allí en Cuernavaca?

DV: Dos meses.

SR: Dos meses.

LE: ¿Y después los trasladaron...?

DV: Para México, en carros de carga encerrados con las puertas clavadas por fuera, no sabíamos ni pa´ dónde íbamos. Se paraba el tren en alguna estación… pus sabíamos que era estación porque oyíamos murmullo de gente afuera, queríamos ver lo que hay ahí.

LE: A la prisión de Santiago Tlatelolco.

DV: Mjm.

SR: ¿Y los tenían a todos juntos, o a las familias las tenían separadas?

DV: Las familias separadas, porque esa prisión es grande, y abajo es un patiezote grande, alrededor, es un corredor que tiene pura bartolina, pura bartolina tiene allí.

LE: ¿Qué es la bartolina?

DV: Son cuartos oscuros para personas de mucho delito que, ellos que están allí no saben cuándo están de día ni cuándo están de noche, allí siempre  de noche; y siempre una gota de agua que le está cayendo allí. Arriba, el segundo piso es donde tenían las familias, y llá [allá] estábamos nosotros, ahí se hacía placita, que entraban comederas a, a vender ya que se llevaban de leva; luego de arriba allí cuando llegaban con gente empezaba yo a contar como iban entrando a ver cuántos llegaban. El día que no metían, eran cincuenta los que metían, cuando no, metían más; pero no, diario, diario ´taban metiendo. Llegando allí, luego les quitaban los sombreros, un montón los que quemaban, a otro día, con la máquina...

SR: Los pelaban.

DV: Hasta abajo, nomás les relumbraban los cocos, el que tenía su pañuelo se ponía su pañuelo y el que no tenía ái andaba pues... Al tercer día ái tá el vestuario, le quitaban aquella ropa, la quemaban y le ponían el vestuario.

LE: ¿Qué vestuario les daban?

DV: Los uniformes que usa el gobierno.

Foto del Entrevistado

Citación

“Entrevista de Vázquez Salazar, David,” Zapata, consulta 21 de noviembre de 2017, http://zapatavive.colmex.mx/items/show/1633.

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